Costa Rica presenta ante el mundo herramienta pionera en el manejo multisectorial de la naturaleza

La pandemia de Covid-19 ha probado ser uno de los resultados de la destrucción de la naturaleza. La evidencia demuestra que si logramos proteger un 30% del Planeta, podríamos enfrentar la latente extinción masiva de especies, debido a la crisis de biodiversidad mundial, y a la vez, reducir los impactos económicos globales del cambio climático, entre $170 y $534 mil millones por año. Del mismo modo, una recuperación post-COVID-19 basada en la naturaleza, podría crear 400 millones de trabajos y $10 billones de ganancias cada año, a nivel mundial .

Ante este escenario, Costa Rica expuso frente a panelistas de alto nivel, líderes, lideresas, activistas y jóvenes de todo el mundo, la metodología ELSA “Mapeo de áreas esenciales para el soporte de la vida” durante el Nature For Life Hub; evento virtual, de alto nivel, organizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) y el Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA), en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, 2020.

Versión en español del video de Costa Rica.
Versión en inglés del video de Costa Rica.

La presentación de Costa Rica se incluyó en la cuarta sesión del tercer día del Nature For Life Hub. Esta sesión se denominó “La Gran Enchilada: Mapeo de la Naturaleza para las Personas y el Planeta”. La Gran Enchilada es el nombre que se ha utilizado para describir este proyecto en Costa Rica.

“El 2020 es un año crítico para la humanidad y para nuestro planeta. Enfrentamos tres crisis profundamente interconectadas: la pandemia por COVID-19, la emergencia climática y la pérdida de biodiversidad y, así como no podemos esperar para luchar contra la pandemia, crisis sanitaria global, no podemos esperar para luchar contra la emergencia climática. Es necesario replantear nuestros patrones de consumo y producción, fortaleciendo el uso sostenible de los recursos y dando prioridad a la inversión en soluciones basadas en la naturaleza para impulsar las economías mundiales. Debemos actuar ahora y este es el llamado que queremos hacer al resto del mundo”, señaló Andrea Meza, Ministra de Ambiente y Energía de Costa Rica. 

Andrea Meza, Ministra de Ambiente y Energía de Costa Rica

La presentación también incluyó la participación de Rafael Monge, director del Centro Nacional de Información Geoambiental del MINAE, quien destacó el valor de la tecnología para la toma de decisiones. “La alianza con el PNUD ha potenciado el trabajo con información geoespacial en Costa Rica y nos ha permitido desarrollar una herramienta, que incorpora datos nacionales e internacionales, para determinar dónde y cuáles acciones son más efectivas, para proteger, restaurar o manejar la naturaleza”, indicó Monge.

Costa Rica es el primer país del mundo en implementar esta metodología, y la está utilizando para planificar multisectorialmente las intervenciones en la naturaleza. Los ministerios de Ambiente y Energía, Agricultura y Ganadería y Vivienda y Asentamientos Humanos están usando los mapas ELSA para mejorar la planificación territorial, como insumo para la agenda agroambiental, planes de resiliencia climática, apoyo al Plan Nacional de Descarbonización y reverdecimiento de las zonas urbanas.

“Nos honra poder acompañar a Costa Rica para acelerar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y promover un futuro más verde, inclusivo, resiliente y en igualdad de género. Estas iniciativas son cruciales para mejorar las condiciones de vida de las poblaciones en mayor condición de vulnerabilidad, producto de la emergencia climática. Son iniciativas para proteger a las personas, sus empleos, y orientar una mejor recuperación”, concluyó José Vicente Troya Rodríguez, Representante Residente del PNUD. 

La iniciativa ELSA cuenta con el apoyo técnico del Centro Nacional de Información Geoambiental (CENIGA), la Secretaría de Planificación Sectorial de Ambiente, Energía y Mares (SEPLASA), el Laboratorio PRIAS-CeNAT, la University of Northern British Columbia y la National Geographic Society (NGS), con fondos del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y la Fundación Gordon y Betty Moore. PNUD está acompañando otros proyectos piloto similares en Colombia, Kazajistán, Perú y Uganda, en los cuales Costa Rica está brindando apoyo en transferencia de conocimientos y tecnología.